Mons. Carlos Osoro Os he de decir con todas mis fuerzas que la primera y suprema maravilla realizada por el Espíritu Santo es Cristo mismo. Y en esta carta deseo dirigir la mirada a esta maravilla.
Inmersos en en tiempos de guerra e incertidumbre, y unidos a todos los hermanos y hermanas de tantas latitudes, nos preparamos para celebrar Pentecostés. Será una oportunidad de aumentar la esperanza ...